Empleados de tecnología descontentos con el uso del gobierno de su trabajo

Empleados de Amazon, Google y Microsoft presentan quejas sobre el uso de su tecnología por parte del gobierno.

En 2015, Apple recibió intensos elogios y críticas por su negativa a piratear uno de sus propios productos tras el tiroteo masivo en San Bernardino, California. La compañía afirmó que presentaba casi una docena de solicitudes de las fuerzas del orden todos los días, y dijo que no había pruebas de que esa solución siguiera estando bajo su control.

Básicamente, inventar este mecanismo abriría las compuertas para que el gobierno violara la privacidad de los ciudadanos.

Desafortunadamente, el tipo de compromiso de proteger a los consumidores a través de la tecnología no está tan extendido como el público podría esperar. Empleados de Amazon, Google, Microsoft y otros han presentado quejas sobre su arduo trabajo que han sido vendidos a varios gobiernos para fines que no consideran positivos.

¿Por qué son infelices?

Los empleados de Microsoft y Amazon se han quejado de que sus herramientas han sido vendidas o comercializadas a ICE, la fuerza especial de la policía de inmigración en los Estados Unidos. El software de Microsoft se ha utilizado en el mantenimiento y análisis de datos de inmigrantes y detenidos, mientras que Amazon ha comprado recientemente su software de reconocimiento facial a los organismos encargados de hacer cumplir la ley.

Los empleados de Google han tenido problemas con algunos proyectos diferentes, incluyendo uno que ayuda al Pentágono a analizar imágenes de aviones teledirigidos para un mejor tiro al blanco, así como un motor de búsqueda «censurado» para su uso en China.

El asunto es tan serio para los propios innovadores tecnológicos que los estudiantes de algunas de las universidades más prestigiosas del país han firmado un compromiso de nunca trabajar para un gigante tecnológico que mantiene contratos militares o de aplicación de la ley.

¿Qué piensan los demás de esto?

Desafortunadamente, parece que algunas empresas de tecnología no ven ningún problema en contratar a clientes para su innovación, sabiendo que el software y el hardware pueden ser utilizados para fines con los que muchos ciudadanos no están de acuerdo.

Sin embargo, no todas las empresas parecen tan poco preocupadas por la forma en que se utiliza su trabajo; el trabajo militar en aviones teledirigidos impulsados por Inteligencia Artificial de Google, llamado Proyecto Maven, ya está programado para terminar en 2019 y la empresa dice que no buscará una renovación.